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Maíz michoacano, cultivo en el olvido

orelia, Michoacán.- Las escasas costeabilidad y competitividad del maíz michoacano han provocado que en la actualidad sólo las comunidades más tradicionales, como Pichátaro, aún lo cultiven, señaló David Oseguera Parra, académico del Centro Regional Universitario Centro Occidente (CRUCO) de la Universidad Autónoma de Chapingo.
Maíz michoacano, cultivo en el olvido
Únicamente las comunidades más tradicionales del estado aún producen maíz

 

Fátima Paz

Martes 6 de Noviembre de 2012
Morelia, Michoacán.- Las escasas costeabilidad y competitividad del maíz michoacano han provocado que en la actualidad sólo las comunidades más tradicionales, como Pichátaro, aún lo cultiven, señaló David Oseguera Parra, académico del Centro Regional Universitario Centro Occidente (CRUCO) de la Universidad Autónoma de Chapingo.

“Para la mayor parte de las personas que habitan en las zonas rurales de la entidad es más barato comprar el maíz que producirlo, ya que las nuevas generaciones prefieren dedicarse a actividades más rentables, como la elaboración de artesanías o la migración internacional”, refirió Oseguera Parra.

Asimismo, el estado no se encuentra en condiciones para competir con el maíz que se obtiene en Sinaloa, que es el primer productor nacional de la gramínea, o con el proveniente de Estados Unidos a través de la marca Maseca.

“Los maíces criollos cultivados en Michoacán no generan los rendimientos que otras variedades mejoradas de la planta, además de que no se acostumbra mezclarlos con harinas, práctica más recurrente en otros sitios del país”, explicó el investigador.

Entre las consecuencias derivadas del abandono del cultivo de maíz se encuentra una menor resistencia de la población a la introducción de plantas mejoradas y genéticamente modificadas, lo que no sólo afectaría al campo, sino a los consumidores, ya que las empresas de alimentos no están obligadas por ley a reportar si alguno de los ingredientes de los productos ofertados es transgénico.

“México pasó de ser un estado productor de alimentos a importarlos, especialmente en lo que se refiere al maíz. El descuido de la agricultura y el menosprecio por la soberanía alimentaria que expresaron los gobiernos a partir de las últimas décadas del siglo anterior han incrementado de forma significativa las importaciones de esta gramínea, principalmente de Estados Unidos”.

De acuerdo con David Oseguera, alrededor de un tercio de la producción nacional de maíz, que equivale a cerca de seis millones de toneladas, ingresan a México desde Estados Unidos; la mayor parte de este grano llega contaminado o mezclado con variedades genéticamente modificadas, por lo que al ser destinadas al consumo humano la población ingiere productos elaborados con ingredientes transgénicos sin conocimiento del hecho.

“No sólo se trata de la pauperización del sector rural, sino de la introducción de nuevos riesgos a la salud de los mexicanos ocasionado por el consumo de maíz transgénico. Pese a la publicidad y los apoyos que las transnacionales reciben, no hay estudios que comprueben la inocuidad de estos alimentos, potencialmente peligrosos”, especificó David Oseguera.

FUENTE: http://www.cambiodemichoacan.com.mx/vernota.php?id=185810